viernes, 17 de diciembre de 2010

La fama trae problemas

La fama también trae problemas
Muchos actores de Hollywood pagan con stress y adicciones el precio de ser célebres
Domingo 26 de agosto de 2001 | Publicado en edición impresa .
Compartir. Paltrow: "La psicoterapia me ha rescatado de colapsos nerviosos".
(Corriere della Sera).- La niña mimada del cine estadounidense, Gwyneth Paltrow, proveniente de una familia de clase alta, confesó recientemente que asiste con regularidad al psicoanalista para sobrellevar el stress que padece desde que ganó el Oscar por su actuación en "Shakespeare enamorado": "La psicoterapia me ha rescatado de colapsos nerviosos, problemas de imagen y de responsabilidad de roles, de uniones sentimentales fallidas a menudo por causa de problemas más complejos. Si el problema no se cura a tiempo, andar a la deriva es facilísimo en Hollywood. Yo he intentado salvarme. Demasiado a menudo uno siente que la situación lo supera y se pregunta: ¿cómo puedo yo, una simple muchacha, pasar indemne por todo esto?"

Anteriormente, Gwyneth ya había revelado su fragilidad. Después de la ruptura de su noviazgo con Brad Pitt declaró: "Nuestra relación era insana y destructiva".

Ahora, la confesión de la actriz se produce poco después del derrumbe emocional de Mariah Carey, que estuvo internada en un neuropsiquiátrico luego del abrupto final de su relación con el cantante mexicano Luis Miguel, y de la decisión del grupo Backstreet Boys de suspender su gira porque uno de sus integrantes sigue un tratamiento para superar su adicción al alcohol, sin olvidar a Ben Affleck, que decidió iniciar una cura en un centro para alcohólicos de Los Angeles.

La palabra adicción, muy usada en Hollywood, no implica sólo depender de las drogas, el alcohol, las terapias y los tranquilizantes, sino también buscar seguridad en alguna secta. De hecho, muchos de los que llegan a padecer ciertos grados extremos de stress a menudo forman parte de la cientología, que garantiza a precios altísimos confianza en uno mismo e incluso, con apoyo psicoterapéutico, la salvación del matrimonio. (John Travolta y su mujer, por ejemplo, admitieron que han superado dos crisis gracias a la cientología.)

En público y en privado
Así como hay algunos actores que admiten públicamente su malestar existencial (como Hugh Grant, quien anunció que el excesivo stress lo puede llevar a abandonar el cine, o el golden boy de la televisión norteamericana, el joven Aaron Sorkin, creador de la serie "West Wing"), muchas tragedias se consuman detrás de cortinas de silencio.

Quienes no hablan de sus problemas en presente tal vez estén dispuestos a contarlos una vez superados. Así lo ha hecho recientemente la estrella de la televisión Rosie O´Donnell, admitiendo que ha salido de una depresión y de la dependencia de los tranquilizantes.

De Elizabeth Taylor a Melanie Griffith; de Robert Downey Jr. a Juliette Lewis; de Martin Sheen a Matthew Perry, los casos de intoxicación van en aumento. El propio Hollywood hablará de esto: el drama de los adictos pronto se verá reflejado en dos films: "Prozac" y "Novocaína".

Giovanna Grassi