viernes, 17 de diciembre de 2010

Cuando la vida real no es más que una película

Un libro de Gabler analiza el fenómeno
Domingo 26 de agosto de 2001 | Publicado en edición impresa .
Compartir.
Abundan en Hollywood los manuales para los adictos, que aconsejan cómo salvarse de las crisis y de la peligrosa marginación del trabajo que puede producir el stress derivado del éxito.

Entre ellos, hay un libro que se ha convertido casi en una biblia para ese mundo del cine que se busca a sí mismo, quebrado por el stress, pero también por la manipulación de los medios de comunicación, en una sociedad cada vez más inclinada al voyeurismo.

Se trata de "Life: the movie" ("Vida: la película"), de Neil Gabler, el psicólogo y ensayista autor de "Gossip, Power and the Culture of Celebrity" ("Chismes, poder y la cultura de la celebridad").

Gabler, contando muchos casos de vidas-espectáculo, acusa también a los medios, a los que considera culpables de amplificar el stress y la crisis de los actores y de elevar a modelos peligrosos incluso vidas de gente como la princesa Diana, O. J. Simpson o cualquier estrella deportiva, de la TV o del mundo del rock.

"El apetito de notoriedad, de éxito y la necesidad de ser los primeros en un ambiente altamente competitivo es un gran peso que se acrecienta también por causa de los secretos que a menudo esconde el ascenso a la notoriedad. ¿Cuánto le cuesta, por ejemplo, a un gay o a una actriz básicamente insegura esconder su propia condición? En este punto, los medios desempeñan un rol determinante espiando cada mínimo traspié y ciñendo a los actores a una vida de stress que implica precios muy altos."

Usina de neurosis
Pero el verdadero problema que el libro afronta es otro.

"La sociedad del espectáculo hollywoodense -dice Gabler en uno de sus pasajes- está tal vez hecha de modelos que reemplazan la realidad. Para ser fieles a esos modelos, para tener una imagen de máximo rendimiento, los actores viven en un peligroso estado de esquizofrenia en el cual, tal vez, la realidad ha sido sustituida por el espectáculo continuo."

El autor señala, además, que este proceso "envuelve también a muchas personas comunes, especialmente a los jóvenes, que se nutren de mitos, verdaderos o falsos".

"Hollywood es la mayor usina de neurosis", sostiene Gabler. Tal vez también las confesiones de muchas estrellas plantean que la dependencia forma parte del espectáculo. "Muchos auténticos valores de la vida son anulados por el show, y las nuevas tecnologías de la información están acelerando este proceso. El momento es peligroso también en los modelos culturales o populares propuestos y que el público devora sustituyendo inconscientemente la vida verdadera por el espectáculo y las confesiones de las vidas de los otros."